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jueves, 10 de octubre de 2019

LOS ALGARROBOS ( Marinera ) Nicolás Seclén .Trascribed by: Alex Mendoza.





“Me preocupa mucho que más adelante no se escuche una marinera o un tondero”



8 04 2013 | 18:30h

NICOLÁS SECLÉN SAMPÉN. Cantante y compositor, líder del trío musical Los Mochicas del Perú, agrupación que tiene en su haber canciones como “Tierra del guayacán” “Las alforjas”, “La veguera”, “Suspira
Maricarmen Chinchay
Chiclayo

La aparición del trío Los Mochicas del Perú se produjo en 1955, cuando se realizó en Lambayeque un concurso para escoger al mejor conjunto de música popular, auspiciado por la entonces marca de chocolates Mayascán. Es allí donde don Nicolás Seclén junto a José Arbulú y Antonio Medina Ramírez obtienen el segundo lugar, ya bautizados como el trío Los Mochicas por el periodista y profesor chiclayano Alfonso Tello Marchena.
Este líder musical criollo nos regaló algunas memorias y vivencias en esta entrevista. Es chiclayano, está entre nosotros y es nuestro.
¿Por qué cree que luego de más de medio siglo la música de Los Mochicas sigue vigente?
Vea usted, yo soy hijo de un campesino y sé lo que es abrir el surco, pisar el barro y abrir la tierra. De esa época recuerdo el bullicio que hacían los pájaros cantores al mediodía, ya sea en un algarrobo o en un mangal; ahí están el chisco, el huerequeque, la chilala, la urraca y otros más que fueron mis verdaderos maestros, porque en ese entonces no habían maestros que enseñaran [...] muchas cosas fueron de oído, y por qué le digo esto, porque esa es la razón que la música de Los Mochicas salió del alma, fue pura y por eso no ha muerto.
De todas sus composiciones, ¿cuál es la que más destaca para usted?
“El Huayacán” definitivamente, porque es una canción como sabe la mayoría, dedicada a la Cruz de Motupe que se hizo muy conocida y difundida en tiempos de festividad del santo madero, después viene “Las alforjas”. También compuse una canción a Tinajones, es decir, la música que hicimos reflejó en todo momento lo hermoso del norte, de Chiclayo y de Lambayeque.
Quién diría que fue justamente “la chiclayanada” la que le abrió las puertas hacia ese cerrado grupo criollo que reinaba en Lima por aquel entonces...
Ah, pero por supuesto. En mi repertorio hay música de Felipe Pinglo, de Chabuca Granda, pero con todo el respeto que se merecen los compositores limeños, yo nunca grabé canciones de Lima. Yo siempre me mantuve con mis marineras, mis tonderos y valses chiclayanos y con ellos entramos al mundo discográfico que era muy competitivo, con nuestro estilo propio donde por ejemplo, en las canciones mencionábamos los apellidos tradicionales de Chiclayo como los Chafloque, Chanamé.
Y de los compositores criollos contemporáneos, ¿cuál cree usted que ha sido el mejor?
El ferreñafano Luis Abelardo Núñez, sin duda. Él ha dejado unos mensajes de música muy hermosos, y lamenté mucho cuando él regresó del Japón a Lima con la misión de llevarme pero no se pudo. Recuerdo que me enseñó una foto de un restaurante de allá del Japón y me dijo: “mira cholo, aquí vas a trabajar”, pero lamentablemente la enfermedad se lo llevó antes y falleció, pese a que tuvo una gran despedida en su Ferreñafe querido, en Lima no le dieron la atención que merecía.
¿Y qué opina sobre la música actual, sobre todo de la criolla?
Los tiempos cambian, los gustos cambian y la música no es ajena a ello. Yo respeto a los músicos y los géneros, pero lo que a mí me preocupa es que más adelante no se escuche una marinera o un tondero. Lamentablemente no hay formadores hoy en día, si no hay herencia esto se puede perder; cuando yo llego a Lima habían muchos tríos: Los Chamas, Los Morochucos, Los Trovadores Criollos, pero hoy ya no hay más, ya no surgen los grupos que alimenten y creen nuevas canciones.
¿Eso quizá porque a nivel de la música criolla peruana ya se escribió todo?
No, eso no es verdad. Lo que sucede es que antes los compositores componían de verdad, la obra nacía cuando uno se enamoraba o cuando admiraba a una mujer que se convertía en la musa, la canción salía diferente y por eso calaba hondo. Ahora no es así, ahora todo es comercial por eso pasa un año y las canciones pasan y se olvidan.
¡Achica, achica... mochica! ¿De dónde salió esta frase tan popular que acompaña al trío desde siempre?
A bueno, un día teníamos presentación en Lima en el Club Felipe Pinglo, allá donde estaban todititos “los leones” (risas), entonces no faltó uno que nos gritara desde el público: “...a ver, ¿dónde están esos chiclayanos?” y le hice señas a José Reluz (que en paz descanse) que me acompañaba en el banjo en ese tiempo, para poder empezar. Fue una frase no programada, que yo creo que respondió más que todo al orgullo norteño que llevamos dentro, y de pronto la dije fuerte: “¡Achica, achica... mochica!” y desde allí no paramos de repetirla porque en ese momento gustó y pegó mucho.
¿Y la frase apela a la fuerza,  la garra que se le debe poner a cada cosa que se hace porque un mochica, un chiclayano no se “achica”, no se intimida o sí?
Ah, claro, un mochica es un guerrero. Podemos intimidar, y qué mejor si es enamorando (risas), pero no podemos ser intimidados.
¿Cómo le gustaría que los recuerden?
Me gustaría que nos recuerden como el trío musical más importante del norte del Perú, pero aún hay “Mochicas” para rato, ah.

Extraido del diario: LA REPÚBLICA ( Perú )

Salen a la luz shows obscenos de otras agrupaciones musicales
Volume 90%

martes, 27 de agosto de 2019

INTROITO ( o me llegaré ) Chabuca Granda . Misa Criolla de Bodas.Transcribed by: Alex Mendoza.











Hace cinco décadas. La gran compositora rompió esquemas en 1969 al llevar la música criolla a una iglesia para acompañar y festejar la boda de su hija Teresa, quien evoca con emoción ese momento. Un bello recuerdo en el Día de la Canción Criolla.
El matrimonio de Teresa Fuller Granda, la hija de la gran Chabuca, no fue una ceremonia religiosa más. Un regalo especial que la cantautora le hizo a Teresa ese día convirtió la ceremonia en algo inolvidable, en un evento único en la Lima de 1969.
 Fue una serie de canciones que Chabuca denominó 'La Misa Criolla de Bodas', un conjunto de piezas preparadas que llevaron al criollismo y la música peruana a espacios nuevos.


El gran regalo

Un año antes, María Isabel Granda Larco, Chabuca Granda para el Perú y el mundo, le prometió a su hija componer una misa criolla para su boda.
"Un día mi madre me pregunta: '¿Qué quieres que te regale para tu matrimonio?'. Bueno, le respondí que quería que me haga una misa. Y no supe nada más hasta que entré en la iglesia. Fue una sorpresa, sentí una gran emoción escuchar este canto maravilloso en la entrada, luego las otras partes de la misa, un hermoso recuerdo de mi madre", señala Teresa Fuller, casi cinco décadas después de aquel día.
El matrimonio se celebró el 16 de enero de 1969 en la iglesia de Santa María de Magdalena, en Pueblo Libre, y tuvo el acompañamiento musical de grandes artistas y arreglistas que enriquecieron la creatividad de la compositora criolla.


Trabajo previo

Tras componer la misa, Chabuca entregó su trabajo a Jorge Madueño (padre de Pelo Madueño), para que haga los arreglos y este decide llevar la obra de la criolla a un "ensamble de cuatro voces", para lo cual convoca a Fernando Bacigalupo, como primera voz.
Luego se une un trío de jóvenes cantantes llamados 'Los Acordes', entre quienes estaba Lucho González (segunda voz y guitarra), Ernesto Pollarolo (tercera voz) y Julio Poggi (cuarta voz). Posteriormente llegaron los encargados de la percusión: Juan Román en el cajón y 'Chatel' Álvarez en la cuchara y quijada de burro. "Para este trabajo se unieron unos genios, Chabuca Granda, Jorge Madueño, Lucho González (fue guitarrista de Libertad Lamarque, José José y otros grandes).
Por eso esta obra se introduce en la riqueza armónica del criollismo; estábamos acostumbrados al tundete y a la guitarra fácil de dos o tres acordes, pero este trabajo tenía influencia del bossa nova y de la trova", dice Ernesto Pollarolo, quien recuerda como si fuera ayer lo vivido junto a Chabuca.
Recuerda también que la inigualable criolla solía decir en las reuniones que si la música peruana no se modernizaba, podía morir, ya que en aquel tiempo no salía del tundete

¿Por qué es especial la misa que hizo Chabuca? "Al escuchar la obra, la artista te hace un recorrido por todas las manifestaciones artísticas de la costa peruana, pasa por danzas, danzones, valses, festejo, tondero y rescata el landó, que en esa época se venía perdiendo", anota Pollarolo.
En esa época era una novedad componer este tipo de misas. "Poco antes, en Argentina, se hizo la misa criolla de Ariel Ramírez, de tipo folklórico (...). La obra de Chabuca también influyó en la música que se escuchaba durante una misa. Antes la música sacra era lo único que se permitía en las iglesias".
Con la misa criolla, el grupo realizó varias presentaciones. Viajaron a Chile y Colombia, y justamente en este segundo país se grabó un disco LP, en la disquera Triunfo.
"Con mucho esfuerzo se grabó con la tutela de Chabuca Granda, quien quería que cada nota lleve el sentimiento de su obra", señala Pollarolo.
"Antes, en los discos había lado A y lado B, y por razones comerciales la disquera cambió el orden de la misa, colocando el Ofertorio, que era un vals, al inicio del lado B, alterando el orden de la liturgia; Chabuca, al escuchar el disco se opuso, ella, muy religiosa, no aceptó y tomó la matriz de aluminio del disco y lo tiró al piso y con su taco lo destruyó", agrega, por su parte, el documentalista Luis Enrique Cam, quien es autor del documental Cantar la misa con Chabuca.
En este trabajo Cam cuenta la historia de la misa criolla de Chabuca, junto con imágenes de la Lima y Barranco antiguos y otros lugares. El estreno es hoy a las 7 de la noche en el auditorio de Telefónica.
Es una oportunidad para que los jóvenes amantes del criollismo conozcan un poco más la obra de la gran Chabuca Granda.

FUENTE ( https://larepublica.pe/sociedad/1348245-misa-criolla-chabuca-granda-le-regalo-hija-teresa-peru/ )

jueves, 8 de agosto de 2019

HILDA ( Vals ) Alberto Haro.Transcribed by: Alex Mendoza





Nota publicada en Nuestra Música, revista institucional de APDAYC. No. 43, páginas 44-45, 2010. Texto del periodista Agustín Pérez Aldave, Director de Prensa de la Asociación Peruana de Autores y Compositores APDAYC.
  
             


EL VERSO FINO DE DON ALBERTO HARO
Pianista, director de orquesta, personaje protagónico de la movida limeña en las décadas de los 40s y 50s y, además, un compositor fundamental de nuestro criollismo. Para muestra un vals de antología: Hilda. Con ustedes, con Alberto Haro.
 Es  una de las más valiosas personalidades del ambiente artístico peruano. Pianista, director de orquesta y autor de finísima pluma.  Siendo adolescente integró las grandes orquestas de la época, con las que actuó en los locales más renombrados de Lima.  También formó parte del elenco estable de Radio Victoria y acompañó a destacados cantantes de música criolla.

domingo, 14 de julio de 2019

Tomando Cerveza ( Cumbia Sanjuanera ) Corazón Serrano.Transcribed by: Alex Mendoza



Historia

La orquesta nació el 2 de febrero de 1993. Originalmente se llamaba "Los Hermanos Guerrero Neira", y estaba formada por los hermanos: Lorenzo, Floro, Noemí, Fredy, Irma, Edwin, Edita y Leo67
Inicialmente, Edwin era el cantante, y Lorenzo la primera guitarra, cuyas canciones originalmente dedicaban a la cumbia sanjuanera, típica de Piura, y se ganaban la vida en diversos locales, peñas y fiestas de Piura, realizando una fusión entre la cumbia norteña y los sanjuanitos, pues la influencia de la música popular ecuatoriana era considerable en los distritos del norte, como Piura.

martes, 2 de julio de 2019

Ramito de Flores ( Vals ) Felipe Pinglo Alva.Transcribed by : Alex Mendoza.






 
 Felipe Pinglo cien años después La influencia del compositor sigue presente en las últimas generaciones de criollos. En el 2000, la cantante Lucy Avilés presentó una recopilación de catorce temas de Felipe Pingo, llamado “Cien años después”. Asimismo, Renzo Gil y Carlos Castillo presentaron un disco titulado “Cantando la historia” en que interpretaban canciones inéditas. En los centros musicales y las peñas de Lima, se pueden escuchar esas canciones de inicios de siglo XX. Hay algo en su música que todavía cautiva el oído y los corazones de los peruanos. El último reconocimiento, y el más grande, fue en agosto del 2016, cuando el Ministerio de Cultura declaró toda su obra musical como Patrimonio Cultural de la Nación. La resolución publicada en el diario oficial El Peruano explica que su música “representa una gran contribución y un punto de quiebre en el desarrollo de la cultura criolla, al aportar valores musicales y líricos que sientan un referente a nuevas generaciones de músicos y cantantes en todo el país”.